viernes, 22 de marzo de 2013

Una sociedad neoliberal: un mundo desalentador

Vivimos en sociedades con cambios vertiginosos, lo que antes se modificaba en varias generaciones, ahora se ve con el transcurrir de las décadas. Todo esto lleva a modificaciones en la escala de valores ¿Qué influye en ellos? ¿Cuáles predominan? ¿Somos realmente concientes? ¿Qué papel juega la Educación?



En la búsqueda de una formación ética
La sociedad actual está inmersa en un proceso de modernización y globalización que permea y afecta los distintos ámbitos de la vida (social, afectiva, económica, cultural y tecnológica). Esta globalización ha sido posible gracias a la expansión y desarrollo de la tecnología en los últimos 50 años, y se ha centrado básicamente en la expansión de las ideas, los valores, estilos de vida y tecnología occidentales.


Esto se refleja en el propio acontecer de las sociedades modernas, vivimos en una “sociedad cada día más burocratizada y entregada a los supermercados y medios de comunicación”; es decir, las tecnologías de la información han borrado las fronteras entre los países, lo que homogeniza a la población sustrayéndola de su proceso de identidad, de los símbolos y el pasado de su país; la violencia de los programas televisivos, los estereotipos conductuales y de ciudadanía y el excesivo consumismo han llevado a la sociedad a una decadencia moral.


Día a día, la televisión va inculcando en los niños y jóvenes una visión de la vida carente de sentido humano, se les atribuye funciones sociales y normativas, se les moldea en el sentido de su sexualidad, induciéndolos a buscar la satisfacción sexual sin reflexionar en sus responsabilidades; se les inculca que el éxito depende del consumo, que siempre el más fuerte es el que triunfa y se propone una idea de felicidad basada en valores egoístas, sin referencia a la solidaridad con los demás. Todo con la finalidad de creer y alimentar valores individualistas, de placer, de ego, de éxito y de dinero.


Aunado a esto se encuentra la intolerancia étnica y religiosa, los enfrentamientos bélicos en diversas regiones del planeta, la desigualdad de género, social, económica, educativa, los problemas de salud, la violencia delictiva en las grandes metrópolis, la drogadicción, el narcotráfico, la venta de armas y material nuclear e inclusive de personas, la constitución de redes terroristas y la extensión de prácticas de blanqueamiento de “dinero sucio, la corrupción y/o nulidad de los políticos, así como las instituciones sociales, y sus actuaciones públicas utilizando la mentira como recurso que permita engañar y timar a la sociedad”. Esto genera poca credibilidad a estos aparatos institucionales, lo que crea sentimientos de rencor, desconfianza e inseguridad por parte de la sociedad. Estos problemas sólo manifiestan las características de una sociedad neoliberal en decadencia, anómala, en términos sociológicos; encontramos una sociedad enferma cuyas estructuras están corroídas por prácticas descarnadas que van en contra de la legalidad, y de la convivencia armónica de los individuos. Esto revela sujetos sin regulaciones éticas, centrados en los beneficios inmediatos que otorgan la dinámica mercantilista y materialista; el individuo ha dejado atrás el sentido de trascendencia del hombre, parece que ahora sólo vive para satisfacerse a sí mismo.


Estas problemáticas, como consecuencia del neoliberalismo, se perciben cada día de manera más patente en nuestra sociedad, y sólo logra evidenciar la falta de controles internos de la conducta del ser humano, al grado de considerar la existencia de una pérdida o dilema entre lo moral y lo ético. ¿Qué hacer ante esto?,¿qué entender por moral? En nuestros días, interrogarse acerca de la moral en las sociedades posindustriales desde la perspectiva de Gilles Lipovetsky, quien enuncia una serie de explicaciones referentes a que hombres y mujeres, en gran número, consideran o creen que ya no hay moral, que por doquier impera el cinismo, el egoísmo, la anarquía de los valores. Estas aseveraciones no parecen constituir una novedad, pues Rousseau ya se centraba en la decadencia de la moral y de la cultura. No obstante, parece que el sentimiento de disolución de la moral se acentuó más con la regresión de la influencia de la Iglesia, la entronización del dinero y el auge del neoindividualismo. Al mismo tiempo, la ética se somete cada vez más a plebiscito y encierra determinadas interrogantes (la lucha contra la corrupción, la ética de los negocios, las acciones humanitarias), donde impera una cultura individualista del bienestar, del éxtasis del cuerpo, del éxito y la autonomía, así como el rechazo de la razón y del olvido de la imaginación.


Esta moral, en términos de Paulina Rivero, se comprende en un sentido de que los individuos no cuestionan, lo que los lleva a seguir normas ajenas y a no tener el valor de debatirlas ni de pensar por cuenta propia; sólo exige cumplimiento. En palabras de Kant, la moral es heterónoma, es decir, el sujeto no cuestiona, sólo acata y no es capaz de reflexionar sobre las normas que la sociedad elabora. Por ello, una formación ética nos puede salvar de ser “uno más del montón” y la posibilidad de pensar por cuenta propia para seguir normas propias: la ética nos salva de la moral. Es necesario estar dispuesto a ser inmorales, si se quiere ser ético. Es necesario tener y generar un pensamiento ético.


La ética demanda el valor necesario para enfrentar la moral, necesita de individuos capaces de romper con ella y crear algo nuevo, esto requiere valentía para ser libres, libres no sólo de, sino ante todo libres para comprometerse con la creación y valores propios. Como expondría Kant: “Atrévete a saber, atrévete a pensar por ti mismo.” Ante este dilema, la sociedad moderna, en un futuro, tendrá que actuar con un claro sentido ético y asumir decisiones valientes, éticas y no morales en bien de la humanidad; y dimensionar un pensamiento ético, esto es, elegir su propio ser, y dejar de obedecer o funcionar como autómatas y comenzar a pensar y elegir.


Sin embargo, lo anterior lleva a replantear qué valores son emergentes y necesarios en una sociedad como la actual. Primero, es fundamental movilizar las inteligencias, reconquistar una estructura cognitiva normativa que otorgue orientación y sentido a la vida del sujeto, regular el mercado y la globalización, inventar dispositivos más favorables a los países en vías de desarrollo. Tendremos que inventar dispositivos de solidaridad inteligente, búsqueda de compromisos humanistas entre lo posible y lo ideal, entre la eficacia y la justicia social. Se impone la exigencia de salir de la esfera pura de la moral si queremos poner fin a lo inaceptable. Es preciso que la ética se encarne en las leyes y las instituciones, si nos proponemos combatir el mal y la injusticia necesitamos, quizá, mayor espíritu de solidaridad, pero también más inteligencia organizacional y de política. En una sociedad liberal no se hace necesario que todos compartamos los mismos valores, basta con que se acepten los valores mínimos de democracia y que domine el ethos práctico de la tolerancia, es decir, el objetivo no es tratar de regenerar moralmente a los ciudadanos, sino animar y valorar las virtudes necesarias para el mantenimiento de esta sociedad. Estas virtudes son la tolerancia, el respeto mutuo, la cortesía y el espíritu de cooperación.


Desde la complejidad de los valores, los seres humanos deben optar por aquellos que nos permitan vivir sin complicaciones, para que sea posible una convivencia justa, en paz y en libertad dado el pluralismo existente en cuanto a los modos de ser feliz.


Lo anterior se logra si cada individuo considera y reflexiona los preceptos de una filosofía centrada en la felicidad; entendida en términos de autorrealización personal, en ser capaz de conducirse de tal modo que uno se haga digno de ser feliz, pues el fin de la vida humana es alcanzar metas claras. Es necesario que cada sujeto forme y desarrolle el carácter individual, posea un alto grado de confianza en sus propias capacidades, y tenga una dosis de autoestima que le permita enfrentar esas metas de la vida. Sólo así se conseguirá tener una sociedad ética y justa.


Ahora bien, ¿cómo lograr la formación de sujetos verdaderamente críticos, solidarios, libres con valores éticos, que le permitan actuar de manera racional? Ante tantas problemáticas que vive la sociedad actual, seguramente la respuesta apunta hacia la necesidad imperante de una educación en valores.



Autora
Lorena Marín Maceda
Maestra en Pedagogía
En Alas para la Equidad Nro 37



4 comentarios:

eduardo dijo...

Como el de las personas, por medio de la manipulación de la información y el usos de los lenguajes, en que se da y se sostiene la vida, no por compasión y amor, si no por obtener un mayor rendimientos de tales estudios y conocimientos.
Y cuando afirmo que este lenguaje ya no nos sirve, está totalmente podrido, está totalmente agotado, y es el principal responsable de la desintegración social cultura que estamos experimentando.
Siendo consecuente de que él mismo, es el medio responsable por la que se dio y se da el desarrollo de la misma sociedad, cultura y civilización que por su medio hoy se desintegra.
Que hoy empieza a desintegrase, desgarrase, a colapsar por dentro, por la insuficiencia de este lenguaje por el que se da el desarrollo social cultural capitalista.

Pero mientras esto acontece, y vemos fracasar todos nuestros esfuerzos voluntarista, como intentos profesionales por mantener la cohesión mínima, indispensable de nuestra sociabilidad, por mantenernos ligados, comunicados, en la reconstrucción simbólica conceptual constante, en que se dan, se muestran configuran nuestras relaciones y realidades.
Mientras esto acontece, vemos y vivimos el derrumbe de la educación, la inutilidad en que está resultando el adoctrinamiento de las personas, el de a formación de los subalternos.
A los que se los instruyen e intenta educar, para que sean buenas personas, para que sirvan y respondan adecuadamente al sistema social cultural fundado en la violencia.
En la negación de sus propias vidas, como en la violación sistemática de todos los medios y formas de vida, que existe y se dan sobre la tierra.

Mientras vemos maestros y profesores, profesionales bien intencionados, desquiciados, no dando pie con bola, no explicándose el descalabro, la impotencia, el fracaso de una civilización que enseña a los seres vivos, apenas no más nacen, para actuar encontrar de todos los seres vivos del planeta.

Y si esto no lo entiende, las supuesta y vine intencionadas personas instruidas, con cargos académicos, formadas para la enseñanza, que deja para cualquier hijo de buen vecino.
Cuando ven destruirse desmembrase su mundo, su núcleo familiar, su barrio, sus vínculos afectivos, su medio ambiente por toda clase de desencuentro incomunicación y violencia generalizada.
Establecida y promovida por los supuestos y muy desarrollados lenguajes de los medios de comunicación, como por todos los lenguajes, los contenidos, técnicos científicos, como productos de consumo compulsivo, con que progresa, se sustenta el desarrollo de la economía de este sistema, ya de por demás, más que muerto y sin futuro.

Vaya que hay que tener perseverancia para seguir creyendo en la bondades desarrollistas de tales discursos progresista, como apostando a la educación de la gente para que sirva, bien instruida al colapso del mundo en el que vive.

No ser ahora de plantearnos nuestra ignorancia y barbarie ilustrada, aprendiendo algo elemental, como que no se pude seguir avanzando contra la vida, no existe algo así como el desarrollo ilimitado, como el crecimiento constante, de una especie de civilización parasitaria que vive de la vida, de la explotación de la vida, sin la vida.

O descubrimos desarrollamos un otro lenguaje, por el que podamos funcionar y organizarnos en función de trabajar por la sustentación y el respeto de la vida.
O de lo contrario no resta más que espera o sentarse a ver, como terminamos de auto destruirnos totalmente como especie, y es más, creo que ya hay unos cuantos, que ya han optado por sentarse a espera, y poder ver y contemplar cómo termina tanta cultura y tanto conocimiento.

Un saludo.
Edaurdo Coli

eduardo dijo...

Son los discursos creados en función del juego, las invenciones de la mente que por medio de los lenguajes, son los que animan a las personas a hablar y hablar sin decir nada nuevo, ya que no lo pueden hacer, porque no se pueden trasladar de centro, trasladarse a manifestarse y hablar por medio de otra gramática, otro lenguajes.
Este problema, de no poder salirnos del lenguaje, me lleva a tortúralo distorsionarlo, a usarlo a el mismo contra las auto representaciones que se pueden hacer de el mismo.
El lenguaje es el objeto, el eje gravitacional gramatical, sobre el que giramos, rotamos.

Es el material en que toda forma de persona se constituye, auto representándonos y dándonos a conocer por medio de él, toda persona se tiene que dar a la realidad mentalmente por un lenguaje.
Porque de no hacerlo sería un cuerpo totalmente inexpresivo observando una realidad totalmente imposible de comprender.

Las personas se ven, se leen e interpretan a sí misma en su acción por medio de un lenguaje, fundado en la violencia, la negación, la anulación de lo viviente.
Aunque no nos guste reconocerlo, cuando digo que nosotros nuca interpretamos ni comprendimos la vida, ni estamos en condiciones de hacerlo, porque la vida se da, se sustenta en otro lenguaje, en otra gramática.
Muy otra gramática, que siempre ha sido explotada y despreciada, sometida por nuestro léxico, por nuestra gramática y conocimientos.
El poder es el poder contra toda forma de vida, contra toda manifestación de vida, el poder es el sometimiento de la vida a y por la fuerza de nuestra gramática, conocimiento y instrumentos razones y violencia.

Nosotros estudiamos la vida y su lenguaje para explotarla y someterla de mejor manera, sacándole más rendimiento, la vida de las personas, como sus cerebros y sus mentes, son estudiados para sacarle un mejor rendimiento, más jugo.

Las personas son instruidas formadas para actuar por medio de tales conocimientos e instrumentos contra la vida, se estudia y se manipula la genética, se altera y modifica la información, la comunicación, el comportamiento de las plantas y los animales.

eduardo dijo...

Una cosa era cuando los hombres eran explotado físicamente, mientras sus mentes y psiquis no tanto. En aquel entonces era requerida la explotación de su realidad física, de su fuerza física, liberada, por la acción y el trabajo obligados de su cuerpos, hacia los interese y objetivos económicos productivos del terrateniente.
Que explotaba la vida física como la reproducción social de los individuos, como estas vidas y realidades vivientes son dependientes del medio y las condiciones físicas, del entorno del que dependen, el sometimiento y la obediencia como la dependencia y explotación de los hombres se lograba mediante la apropiación de los medios y recursos naturales de los que estos dependen.
Cuando se los va a explotar un poco más allá de la fuerza física, es decir que también se los va a explotar intelectualmente, se crean y desarrollan las escuelas, las universidades, para explotarlos también a los hombre mediante la acción y el trabajo intelectual.
Pero esto no para aquí, cuando se decide que también se los va a explotar, imaginativa, emociónamele, se crean y desarrollan las empresas, las compañías, del entretenimiento cultural.
Posteriormente cuando se decide que se van a explotar y manipular sus ideas, pensamientos, deseos, apetitos, sueños, etc., y esto solo puede ser posible por el empleo y la manipulación del y los lenguajes, por medio de la tecnología como de la creación y manipulación de la creación artificial como de la difusión de imágenes discursos, como lenguajes múltiples, por medio de los que se los permea y vacía mentalmente, totalmente a los individuos, de algo así como de un psiquismo defensivo.
Y para esto, para logra una explotación tan exitosa y completa, estos los hombres, tiene que ser desposeídos, privados, de todos estos recursos y medios mentales, como lo son el manejo de la palabra, la imaginación, la reflexión y el pensamiento, el intelectos, innato y natural en todos los hombres.
Hora se viene, y ya se pretende la explotación genética de su naturaleza, es decir limitar y programar, a la máquina perfecta, al hombre ideal, por medio de la manipulación de su genoma, y para esto, hay que desprenderlo privarlo del patrimonio genético que le es innato.

eduardo dijo...

No sea cosa que mañana, con su asquerosa insistencia, e inclinación repúgnate al amor, a andar revolcándose constantemente a la primera oportunidad que se les brinde, a los pobres se les ocurra parir algún genio, algún revolucionario, que encuentre la manera y el modo de mandar, a toda la explotación a la puta madre que lo pario.
Realmente creo que estamos en el horno, nos han privado del cuerpo y su trabajo, por medio del cuerpo y el trabajo, de la tierra y el mundo por medio de la tierra y el mundo, del intelecto, la imaginación, el pensamientos, la mente, la reflexión, el sueño, como de toda posibilidad de un lenguaje propio, por medio del uso y el medio de tales recurso.
Que ya no son nuestros conocimientos, nuestros recurso, nuestras capacidades y habilidades, si no que pertenecen a la CNN, al Pentágono, Microsoft, Hollywood, la Nasa, McDonald’s, etc., etc., etc., como a todas las universidades que estudian el cerebro y el genoma humano como de cualquier otra cosa, que lata, respire germine, produzca alguna clase de dividendos.
Estamos huecos y vacios, por no decir totalmente reducidos a la nada, incapacitados de leer, interpretar, pensar, imaginar, soñar, luchar, trabajar por nuestra emancipación e independencia.
Ya mucho no sabrán de que estoy hablando, estoy seguro, ya que no pueden leer, ni interpretar esto, ni tendrán como, si no tiene algo a si como el manejo de un lenguaje, que le fue arrancado, en tanto tampoco como contestar.
Ni siquiera tendrán como saber mandarme a cagar, que ralamente me sería algo muy significativo.
Porque tampoco tiene los medios, la imaginación , el leguaje el pensamientos, hace tiempo que ya lo entregaron todo, que le fue substraído, robado, anulado, y sin estos atributos y medios, lo único que pueden decir, es hola, como estas, me gusta tu imagen, puedo ser tu amigo, quiero ser tu amigo y nada más, no mucho más, todo lo demás es pura transmisión y reproducción de cadenas de cadenas de cosas vacías y banales que se consume a la velocidad del la luz, sin dejar rastro, olor a rabia ensangrentada con mierda, a escupitajo, algo así como un huella, una patada en los huevos… no , no hay nada.
Un Saludo
Eduardo Coli

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