lunes, 21 de septiembre de 2020

HAY RIESGO DE DESARROLLAR UNA «EDUCACIÓN BANCARIA» AL UTILIZAR LA TELEVISIÓN COMO VEHÍCULO TRANSMISOR DE CONTENIDOS

 A partir del 24 de agosto, fecha de inicio del ciclo escolar 2020-2021, treinta millones de estudiantes de 16 grados escolares, que van de preescolar a bachillerato, proseguirán sus estudios a distancia por medio del programa «Aprende en casa II». La novedad es que ahora se firmó un acuerdo con cuatro cadenas de televisión nacional privada (Televisa, TV Azteca, Imagen y Multimedios) para que los cursos se puedan transmitir en sus canales, añadiéndose a las 36 televisoras estatales y al sistema público federal (Canal 11, Canal 14 e Ingenio TV).  

 

Aunque esta iniciativa de la Secretaría de Educación Pública (SEP) mitiga el problema de los estudiantes mexicanos en cuanto al acceso a las tecnologías para continuar con las cursos escolares (92.5 por ciento de las familias cuentan con un televisor en sus casas), expertos en educación y pedagogía del ITESO consideran que la medida debe ser acompañada de un seguimiento del aprendizaje de los alumnos por medio del uso complementario de otras herramientas tecnológicas, un mayor involucramiento de los padres de familia, así como el desarrollo de habilidades que vayan más allá de la asimilación de los contenidos que se transmitan por la televisión.  

 

Hacia una pedagogía plena

Uno de los riesgos de utilizar la televisión como vehículo transmisor de contenidos es que se desarrolle una educación bancaria, es decir, un modelo pedagógico en el que los educadores son depositantes de conocimientos a sus alumnos, que funcionan como receptores o archivadores pasivos de conocimientos.  

“El niño escucha o ve el programa, aprenderá algo, pero de eso a que se promueva un aprendizaje más activo o por descubrimiento, hay muchas dudas”, manifestó Juan Carlos Silas, académico del Departamento de Psicología, Educación y Salud (DPES) del ITESO.  

 

El confinamiento por la pandemia de Covid-19 ha desnudado las carencias de un sistema educativo que no ha desarrollado en los niños y adolescentes la capacidad de autonomía, de investigar por cuenta propia o de gestionar sus propios saberes, de acuerdo con lo expresado por Claudia Arufe, académica de la Licenciatura en Ciencias de la Educación del ITESO. De allí la necesidad de ejercer un nuevo modelo de educación integral que vaya más allá de la memorización de conceptos.  

 

“Se está hablando de los contenidos de libros de textos, pero ¿qué pasará con las otras facetas de desarrollo como la educación física, la socioemocional o la convivencia?, todos estos procesos inherentes a lo educativo se están obviando”, consideró.  

 

Flor Lizbeth Arellano, coordinadora de la Licenciatura en Ciencias de la Educación, destacó que pese al cierre de las escuelas por la pandemia hay que mantener el espíritu de las mismas como un medio de socialización e incorporarlo a programas como “Aprende en casa II”.  

 

“Que la educación a distancia no se centre solamente en los contenidos, sino que abarque otras dimensiones de la vida de nuestros estudiantes, sobre todo el contexto de la pandemia y sus efectos socioemocionales”, dijo.  

 

El papel de la familia y los profesores

De acuerdo con una investigación aún en curso, coordinada por la Secretaría de Educación Jalisco y con participación del DPES del ITESO, la contingencia sanitaria incrementó el grado de involucramiento de los padres de familia en las actividades educativas de sus hijos. Esta actitud deberá permanecer al transmitirse los programas del ciclo escolar 2020-2021 por televisión.  

 

«En los hogares surgieron nuevos roles de mamás-educadoras. La mayoría de los padres de familia valoran más el papel del profesor y reconocen la importancia de implicarse en la educación de sus hijos», señaló Arellano. 

 

En el caso de los profesores, la coordinadora de la Licenciatura en Ciencias de la Educación del ITESO aseguró que la mayoría ha impulsado procesos de retroalimentación no presenciales por medio de grupos de WhatsApp o Facebook.

 

También se convirtieron en profesores de tiempo completo al estar disponibles para resolver dudas de los cursos vía telefónica. Estas herramientas son un complemento para los programas que se transmitan por televisión.  

 

Sin embargo, los maestros no recibieron la atención debida d sus demandas para mejorar los procesos virtuales de educación y sólo se han convertido en receptores de la nueva política pública de la SEP, consideró Silas, quien también es coordinador del Doctorado Interinstitucional en Educación del ITESO.  

 

«Se les pidió en sesiones del consejo técnico que compartieran y reflexionaran sobre lo que estaban aprendiendo, qué actividades o ejercicios lograron que sus alumnos aprendieran mejor, pero no hay una gran recuperación de esas experiencias”, compartió. “Es descorazonador porque pasaron horas reflexionando y anotando, pero no se está tomando en cuenta esa reflexión».  

 

Las desigualdades no desaparecen

Esteban Moctezuma, titular de la Secretaría de Educación Pública, argumentó que el convenio de transmisión con las televisoras privadas permitirá llegar a la gran mayoría de los estudiantes mexicanos para garantizarles el acceso a la educación.

 

La Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información (ENDUTIH) de 2019 parece dar la razón al funcionario: nueve de cada 10 mexicanos tienen televisor, contra 44.3 por ciento que dispone de una computadora. Además, menos de la mitad de quienes viven en zonas rurales (47.7 por ciento) cuentan con acceso a internet. 

 

Todavía hay problemas por resolver como familias hacinadas con varios miembros que estudian y cuentan con una sola herramienta tecnológica a disposición de todos; las tensiones que se viven por temas como la pérdida de empleos por la crisis económica derivada del Covid-19, o zonas rurales donde la señal digital no llega.  

 

Arufe compartió que hay casos de éxito como Ecuador, donde los programas escolares por televisión se acompañan de cápsulas de radio, fichas pedagógicas para consolidar el aprendizaje visualizado y contenidos impresos a disposición de los estudiantes.

 

«Si sólo se viese la televisión, el plan no funcionará y se vulnerará el derecho a la educación», sentenció.  

De acuerdo con Arellano, en zonas como el norte de Jalisco se utiliza la radio comunitaria como estrategia educativa en comunidades aisladas. Durante el ciclo escolar 2019-2020 recién terminado, otra vía de transmisión de conocimientos fue la impresión de cuadernillos con tareas que se dejaban en puntos centrales en las poblaciones donde vivían los alumnos, por ejemplo en las tienditas.  

 

«En una zona marginada como Nextipac hubo el caso de una jovencita de secundaria sin internet ni smartphone. La comunidad fue solidaria y los mismos compañeros, al darse cuenta de que su amiga no se conectaba, la invitaban a sus casas para conectarse a internet y hacer la tarea», contó.   

 

La experiencia de las telesecundarias

Las telesecundarias, desde 1968, se han consolidado como una alternativa para ofrecer educación básica a las comunidades rurales y empobrecidas de México. En 2020, 18 mil 743 planteles brindaban educación a casi un millón 500 mil estudiantes. Este modelo educativo puede ayudar a que el programa «Aprende en casa II» tenga éxito, consideró Silas.  

 

«La educación multigrado, con un solo profesor atendiendo varios grados, se piensa que es de baja calidad, pero cuando se pone a dialogar a niños de diferentes grados sobre temas que debe aprender cada uno se forma una comunidad de aprendizaje entre los alumnos, con resultados muy interesantes”, explicó.   

 

De acuerdo con la SEP, el modelo pedagógico de la telesecundaria consiste en un programa de televisión de 15 minutos, más 35 minutos de trabajo en clase orientado por el docente.  

 

 

 

 

 

Por:  Erick Juárez Pineda

Fuente e Imagen: http://www.educacionfutura.org/hay-riesgo-de-desarrollar-una-educacion-bancaria-al-utilizar-la-television-como-vehiculo-transmisor-de-contenidos-investigadores/

sábado, 19 de septiembre de 2020

CONGRESO MUNDIAL EN DEFENSA DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA Y CONTRA EL NEOLIBERALISMO EDUCATIVO

 Documento propositivo


La pandemia del COVID-19 generó una situación inédita de parálisis global programada, que desnudó las profundas desigualdades del sistema, pero que también se convirtió en una oportunidad para el gran capital en su propósito de avanzar en una redefinición de sus procesos y dinámicas, con elementos de mayor exclusión y dominación.  La ola de privatizaciones de los servicios básicos y de interés social ocurridas en las últimas décadas, hizo que los sectores sociales más empobrecidos y la clase trabajadora fuera la más afectada por la crisis de la pandemia.

 

La parálisis en todos los planos por la pandemia se imbricó con la crisis económica del capital que venía eclosionando en una nueva recesión económica mundial. En ese contexto vimos surgir gobiernos neo- conservadores con políticas de corte fascista como el de Trump o Bolsonaro, que hoy con sus políticas negacionistas de los riesgos para la salud del COVID-19 llevaron a miles de seres humanos a los hospitales y a la muerte. Muchos gobiernos, siguiendo el ejemplo de Trump y Bolsonaro, privilegiaron las ganancias por encima de la vida humana.  Esto debe ser enfrentando por los pueblos y sus organizaciones sociales y sindicales en el plano de las ideas, la movilización y la organización.

 

La actual coyuntura mundial es la de la crisis del sistema capitalista que lo lleva a intentar colocar sobre las espaldas de los y las trabajadores los costes de esta situación. La pandemia del COVID-19 ha servido de pretexto para avanzar en la agenda neoliberal de sociedad educadora, la cual se concreta con novedosas formas de privatización educativa, asociadas al acceso a la conexión a internet y la posesión de equipos para participar en las clases virtuales.

 

El experimento de la virtualidad en casa está siendo usado para colocar una disputa que no existía en febrero de 2020, entre educación presencial en la escuela versus educación virtual en casa. El capitalismo sabe que no puede suprimir de manera impune y rápida las escuelas, pero está creando el imaginario social sobre la obsolescencia de lo escolar. Ello procura dar entrada a las corporaciones tecnológicas y de contenidos educativos digitales al “mercado educativo” lo cual va acompañado de una desinversión sostenida en la actualización y formación docente para contextos digitales como el actual.

 

A pesar de ello el magisterio internacional ha asumido por cuenta propia y con el acompañamiento de sus gremios y sindicatos la tarea de actualizarse para enfrentar los actuales desafíos pedagógicos. Los educadores del mundo son un digno ejemplo del compromiso con la continuidad del derecho a la educación, en condiciones cada vez más adversas, y hemos sido quienes hemos garantizado de manera real el sostenimiento del vínculo pedagógico con los y las estudiantes.

 

Ello no oculta la emergencia de nuevas formas de privatización, al transferir a las familias, docentes y estudiantes las responsabilidades de los Estados nacionales de garantizar las condiciones mínimas para ejercer el derecho a la educación. Son ahora las familias, docentes y estudiantes quienes deben comprar o repotenciar computadoras, pagar planes de datos para el acceso a internet e incluso adquirir plataformas privadas para poder dar clases virtuales. Esta privatización está siendo ocultada con una estruendosa cortina de humo comunicacional que habla del supuesto éxito educativo en la pandemia, con frases oportunistas sobre la mística docente.

 

Los docentes han sido sometidos a sobre carga en sus horarios y tareas, encerrados en sus casas, resolviendo por su cuenta la continuidad de la actividad educativa. Esto lo ha hecho el magisterio mundial con el mínimo o ningún reconocimiento de los gobiernos.

 

Millones de estudiantes en el mundo han sido expulsados de los sistemas educativos en solo meses. La propuesta de educación virtual o híbrida ha encontrado a millones de niños, niñas y jóvenes sin posibilidades reales de continuar sus estudios. No son ellos, los y las jóvenes y los más chicos(as) quienes están dejando los estudios, es el sistema capitalista quien los está dejando fuera, al romperse el papel igualador de condiciones de aprendizaje asignado a la escuela.

 

Algunos gobiernos de manera irresponsable llamaron a una vuelta a clases, sin que aún se contara con una vacuna y sin las adecuadas condiciones de bio seguridad, cuestión que expresa con claridad que sus mayores preocupaciones están en reactivar la economía capitalista neoliberal en crisis, esto a costa de la seguridad y vida de les niñes y les trabajadores de la educación. Para ello hoy defienden la escuela como guardería.

 

La privatización golpea con fuerza a los y las investigadoras(es), los y las cientistas, los trabajadores de la ciencia y la cultura. Ello demanda nuevas formas de resistencia construidas a partir del diálogo unitario

 

La actual crisis ratifica viejas certezas al tiempo de instalar nuevos desafíos. La certeza según la cual la experiencia educativa ineludiblemente se sostiene en una actividad presencial ha recuperado nuevamente el valor del ejercicio docente, tan denostado por la mercantilización educativa neoliberal. Con todo, el retorno a la escuela y la presencialidad no puede ser a aquella realidad naturalizada de desigualdades expresadas antes y con dramatismo con la pandemia.

 

El desafío que enfrenta la generación de trabajadores y trabajadoras de la educación en el presente es aún mayor: se trata de pensar y construir respuestas no solo para la coyuntura sino que desde ésta trazar un horizonte estratégico que pasa ineludiblemente por la construcción de una alternativa pedagógica que sustente una nueva escuela.

 

Asumir de la manera más seria y responsable este desafío, supone ir más allá de las fronteras nacionales puesto que lo que está en juego es precisamente la superación de la crisis de un modelo globalizado de educación neoliberal.

 

Con este propósito y desde el reconocimiento, la solidaridad y confianza que hemos venido construyendo desde el “Grupo de Contacto Internacional” es que convocamos al “Congreso Mundial de educación por la educación pública y en contra el neoliberalismo educativo”.

 

Este Congreso Mundial, se plantea el desafío de enfrentar al neoliberalismo en todas sus formas y expresiones y para ello, estableceremos una Coordinadora Internacional de los y las Trabajadores de la Educación (CITE) como un espacio de diálogo, encuentro y organizaciones de quienes luchamos contra el neoliberalismo educativo

 

 

Firman la convocatoria

Mercedes Martínez (Federación de Maestros y Maestras de Puerto Rico, FMPR), Pedro Hernández (CNTE, México), Luis Bonilla-Molina (Centro Internacional de Investigaciones Otras Voces en Educación), Alfredo Velásquez (SUTEP, Perú), Laura Isabel Vargas (UNE, Ecuador), Fernando Abrego (ASOPROF, Panamá), David Lobâo (SINASEFE, Brasil), Eduardo González (MUD, Chile), Luis Tiscornia (CONADU-H, Argentina), Denis Solís (APSE, Costa Rica), Eblin Farage (ANDES, Brasil), Marc Casanova (USTEC, España), Vladimir Laura (CONMERB, Bolivia), Fernando Lázaro (CEIP-H, Argentina), Julieta Kusnir (EEUU), Nelva Reyes (CGTP, Panamá), Luis Bueno (CNSUESIC, México), Eliana Laport (FeNaPes, Uruguay), Sebastián Henriquez (SUTE, Mendoza, Argentina), Yesid González (La Roja, Colombia), Claudia Baigorria (CONADU-H, Argentina), José Cambra (ASOPROF, Panamá), Richard Araujo (ASPOEP, Brasil), Luz Palomino (CII-OVE),

 

 

Fuente

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/358225

jueves, 17 de septiembre de 2020

¿HACIA DÓNDE VA EL HUMO? EDUCACIÓN A DISTANCIA O MODELO HÍBRIDO

 El coronavirus o COVID-19 llegó convertido en pandemia e inició el recorrido en febrero de este año, inmiscuyéndose en la cotidianidad de la vida, desenmascarando a los gobiernos en las formas de organización, economía, política, salud y educación.

 

Quédate en casa, sana distancia, cubre bocas son palabras que se hicieron del argot de la ciudadanía mexicana. Las actividades se paralizaron en diversos ámbitos de la vida del país, la educación no fue excepción, marzo-abril fue el parteaguas de una estrategia de educar y aprender desde casa, el Secretario de Educación Pública, (SEP) anunciaba que sería “aprende en casa” una posibilidad, para que la niñez no perdiera el ciclo escolar 2019-2020, soslayando la multiculturalidad y la accesibilidad de las TIC (Tecnologías de la Información y Comunicación) en contextos marginados y de bajos recursos económicos, sustituyendo la educación presencial.

 

Dejando los contenidos, tareas y los procesos de aprendizaje  en manos de las familias, olvidando factores laborales, sociales y económicos  en que vive la sociedad mexicana, padres que tienen que velar por la comida, que no tienen trabajo, pensar en educar a sus hijos en un confinamiento desigual, es una tarea limita. Una foto a distancia dio el portazo final del periodo escolar 2019-2020, abriéndole paso a la incertidumbre del nuevo periodo escolar (2020-2021). El bombo sonó anunciando el uso de la televisión y la radio, como apertura del modelo híbrido.  Educación a distancia, estrategia desde la SEP como arranque de clases en escuelas del país. Sigamos las controversias del modelo propuesto.

 

¿Qué es educación a distancia?

Anteriormente la educación a distancia se hacía por correspondencia. Pues no se tenían los medios para una educación presencial, ordenabas tu curso y te llegaba por Correo Postal Aéreo o en algunos casos acudías a las escuelas a recoger  las guías y el material con el cual tenías que trabajar y al final comparecer tu aprendizaje mediante examen, las personas interesadas en estudiar en su mayoría eran adultas. Con el paso del tiempo y con la llegada de las TIC, esta modalidad de aprendizaje fue quedando en desuso. La educación a distancia se ha caracterizado por estar cerca de las universidades y de las empresas (Nueva Zelanda, Inglaterra y Estados unidos), fueron quienes iniciaron, posteriormente llego a América. Lo cual da lugar a universidades abiertas, para ofertar capacitación y ampliar la cobertura en los aprendizajes. La educación a distancia surge con la necesidad de expandir  los horizontes  de atención apuntando a las universidades como beneficiarias de esta modalidad.

 

La educación a  distancia es aquella en donde las y los maestros con los estudiantes no se encuentran frente a frente, como se hace tradicionalmente o en una educación presencial, y el proceso de enseñanza y aprendizaje se da mediante medios electrónicos TIC (Internet, vídeos, tv, radio, Cd, vídeo conferencias, chats en plataformas etc).

 

La educación a distancia por su principio está confeccionada para adultos, siendo fundante el  aprendizaje autónomo y  aprendizaje regulado, la autoformación que se basa en una conciencia-necesidad del ser humano. Aprendizaje basado en el tiempo. Tiempo real y tiempo diferido, lo cual es alarmante que en educación básica (inicial, preescolar primaria y una parte de secundaria) se quiera implementar la educación a distancia, sin considerar contextos, contenidos, roles y oportunidades de niñas, niños, maestras, maestros y otres, comprometiendo los procesos de aprendizaje y de contacto humano.

 

Televisión, Radio, Niñas, Niños y otres.

Con el correr del tiempo,  los avances tecnológicos incrementaron, se inició el uso de la televisión y radio como medios electrónicos, para trasmitir programas educativos que primero fueron unidireccionales, es decir, su uso fue para llegar a lugares más alejados del país e interactuar desde la casa. Fue hasta finales del siglo pasado que la televisión y radio se convierten en bidireccionales con la llegada de las TIC y del  internet, modernizando las formas de la educación a distancia.

 

A lo largo del tiempo la televisión y la radio han jugado el papel de entretenimiento social, en donde las niñas, niños y otres pueden recrearse a través de la programación. No se puede negar que la televisión y la radio enseñan, pero las y los estudiantes no aprenden contenidos formales (saberes elaborados, científicos) en donde involucre el contacto humano con su alter, las experiencias que obtienen de mirarse a los ojos con su profesor, rompe con la comunicación de ida y vuelta que permite aprender, como producto de una construcción social dinámica. La tv y la radio no tienen contenidos educativos que coadyuven con el proceso de enseñanza aprendizaje, en donde el profesor de grupo pueda referirse como soporte pedagógico y enriquecer los procesos áulicos.

 

En la educación básica no se usa  a la tv y radio como fuentes primarias de aprendizaje, como lo es el libro de texto, un fichero, que son insumos de soporte para enriquecer los procesos. En México la mayoría de la población tiene una televisión y radio, sin embargo existen familias extensas (papá, mamá y cinco hijos) en donde una tv no es suficiente, las injusticias para el objetivo que es aprender, no son viables. Es necesario referirse a los intentos de México por hacer televisión educativa, la Unidad de Televisión Educativa (UTE), la educación vía Satélite (EDUSAT) y sin olvidar el canal once dependiente del (IPN) todas, dirigidas a formular programación con contenido de ayuda a la educación, sin embargo, este tipo de televisión está restringida para la inmensa mayoría de los mexicanos, solo la clase con mayor poder adquisitivo, los ricos, tienen acceso a estos beneficios, continuando con la línea abisal entre pobres y ricos.

 

El rol de las y los  profesores  en  educación a distancia.

Los porcentajes de niñas, niños y otres que escuchan radio son bajos en zonas urbanas y zonas rurales, la tv solo sirve para ver películas, deportes, caricaturas y telenovelas. Las y los profesores quedan excluidos de los procesos de aprendizaje de las y los estudiantes, serán los medios quienes brinden contenidos, ya que la profesora o el profesor no le preguntan ¿qué contenidos abordar? Las y los estudiantes estarán sujetos a los contenidos que el estado dictamine, la interacción emisor –receptor, será vaga, considerando a la retroalimentación como un elemento indispensable en el aprendizaje. Desvinculando al sujeto del contacto social y dejando el desarrollo de la enseñanza – aprendizaje, bajo la responsabilidad de personas con quienes la o el estudiante no tiene contacto.

 

Los estados motivacionales y emocionales, estarán cautivas y se resolverán mediantes las familias, las y los  profesores, meros espectadores de la educación a distancia o al margen de ella, se perderá de lo sensorial sobre lo conceptual y de lo espectacular sobre lo cognitivo, reacciones que dan cabida a los procesos de aprendizajes en una educación presencial. La educación a distancia puede tomar el camino de unidirecionalidad y el capitalismo reproducir aún más su poder, educando las conciencias de la sociedad.

 

 La educación a distancia es especulativa, ya que poner tras una tv, radio o internet a niñas, niños y otres de preescolar, primaria y secundaria, aumenta los riesgos de fracaso escolar masivo; como efecto domino de las carencias en recursos materiales, económicos, desintegración familiar y padres que trabajan, termina por ser un fracaso personal al no alcanzar los procesos madurativos e intelectuales.

Las y los maestros están situados a la mitad  del camino. Una educación a distancia que lo paraliza de su labor educativa, en tanto la niña, niño y otres estén tras un televisor o escuchando la radio, envuelto en la Internet, la profesora o el profesor no tendrán la oportunidad de brindar un seguimiento idóneo y eficaz de los procesos de aprendizajes de las y los estudiantes. Volviéndose confuso, dejando que sus estudiantes reciban y acumulen información y no tengan el andamiaje necesario para ir en determinado sentido del aprendizaje. El modelo de educación a distancia es excluyente que solo beneficia a las empresas que diseñan programación por televisión, radio e Internet.

 

Educación a distancia, preludio de la hibridación.

Con la llegada a México de la tercera revolución industrial y el Neoliberalismo en los años 90´  se permitió el ingreso  inminente de la informática y la tecnología, el control de la información y de los medios TIC (computadoras, Internet) ocupando intereses tanto del Estado como la iniciativa privada, profundizando las injusticias y concentrando la riqueza en unos cuantos. La radio y la tv ya habían comprobado  su utilización y aceptación en la conciencia y entretenimiento de  la sociedad. Como medios educativos formales en algún momento e informales en otros, a distancia. Es notable que uno anteceda al otro sin dejar de ser lo mismo, educación basada en TIC. Los antecedentes de la radio y tv en su momento fueron los medios modernos que se tenían.

 

¿Existe cierta correspondencia entre educación a distancia y la posibilidad de una educación híbrida en México? Las diferencias son mínimas si ya nos dimos por enterados que la educación a distancia, es. una estrategia que tiene que ver con las TIC de forma total, con  maestras, maestros y  estudiantes  que no están presentes; como consecuencia de la pandemia y del confinamiento que nos causó, en donde hace referencia a la tv y radio como medios de transportación de contenidos educativos.

 

El modelo híbrido por su parte, es la dualidad entre la educación presencial o tradicional y el uso de los medios tecnológicos que brinda las TIC (tv, radio, redes sociales, Internet etc.) denominada también virtualización entendiendo como algo que no está, solo está en un ordenador o espacio; Internet y ciberespacio. El hecho es que la educación a distancia juega un papel de iniciación de entrenamiento de estudiantes, profesoras, profesores y sociedad en general, para el tránsito hacia el modelo de enseñanza- aprendizaje híbrido, que se quiere imponer en México. Pese a una esfera de desigualdad social, en donde no se tiene accesibilidad a la red del Internet y las familias no cuentan con los insumos (computadoras), para un aprendizaje idóneo. Es una imposición de modelo excluyente a todas luces, que no concuerda con la complejidad social, económica y cultural que tiene México; afectando de forma desproporcionada a las niñas, niños, jóvenes y otres más vulnerables.

 

Consideraciones finales

“Enseñar no es transferir conocimiento” (Freire, 2002). El acto de educar va más allá de la idea de mover algo de un lado a otro. La educación está basada en experiencias, en los diálogos colectivos como procesos de aprendizaje. No en la deshumanizante forma de los modelos híbridos o virtuales, propuestos por capitalistas que solo ven la competitividad y la  individualización humana, basada en los valores y comportamientos  que enmarca el libre mercado. El enfoque pedagógico híbrido enmascara las intenciones de las empresas generadoras de contenido y de un Estado capitalista, que busca ensanchar las brechas entre pobres y ricos. Ocultando el millonario rescate económico de las empresas televisoras. Convirtiendo a la educación en ganancias millonarias y privatizando aún más la educación, no perdamos de vista que la estrategia o modelo “aprende en casa” estaba desde el periodo escolar pasado.

 

El Estado se encuentra en una simulación de atención educativa, con certeza los niños de 3 a 15 años no cuentan con la autonomía suficiente para hacerse cargo de su propio aprendizaje (buscar información, atención al contenido) además de las insuficiencias que se presenten, padres que tengan que trabajar, niños con Necesidades Educativas Especiales (NEE), falta de equipo de cómputo, tv, radio y conectividad eficaz para atender los aprendizajes. Los contextos educativos son diversos (escuelas multigrado, unigrado, rurales, urbanas, marginadas) en extrema pobreza, bajo estas condiciones el derecho a la educación se encuentra lacerado. Aunado a esto, las y los profesores son marginados y excluidos de los procesos de enseñanza – aprendizaje, perdiendo la parte sustancial de su labor que es el contacto humano y dialógico vis a vis que se da en el hecho educativo.

 

El capitalismo continuara con su desequilibrio social, económico, ecológico, cultural y humano, aumentando la pobreza, devastando y estandarizando el tipo de las y los ciudadanos que le convenga producir, para sostener el poder nacional y mundial.

 

¡El capitalismo llegará, hasta donde nosotres se lo permitamos! Es conveniente no perder las esperanzas ante los cambios que se aproximan, uniendo fuerzas con Las posturas anti- sistémicas y de izquierda que están caminando hacia el horizonte de un mundo distinto y en la construcción de un ser humano consiente de su devenir histórico.

 

 

 

 

Por: Gonzalo Erubiel Roblero Velázquez

Fuente

http://otrasvoceseneducacion.org/archivos/357830

martes, 15 de septiembre de 2020

LA CORRUPCIÓN ES LA PANDEMIA, LA EDUCACIÓN ES LA VACUNA

 En la vida tenemos episodios que marcan nuestra historia cronológica con un “antes de” y un “después de”. Hoy nos encontramos en uno de ellos, en un punto de quiebre llamado pandemia, enfrentándonos a miedos e incertidumbres que no teníamos contemplados. Sin duda, el coletazo más grande en esta crisis sanitaria es una crisis social basada en la corrupción. Los estragos son enormes: la corrupción nos daña, nos decepciona y quita fuerzas.

 

Antonio Escohotado, filósofo, jurista y educador español, dice que un país es rico porque tiene educación, porque las muestras de respeto entre las personas son infinitas. La pregunta es: ¿Ecuador es un país educado? La respuesta, lastimosamente, es no. Ecuador sufre de una pandemia lacerante, que es la corrupción, y la única manera de extirparla es desde la raíz, con la familia y la escuela como aliados estratégicos.

 

El sistema educativo debe tener un enfoque cívico y ético, y reforzar los valores como eje transversal de un currículo sólido. Nos encontramos frente a una cultura inmediatista, que mide el éxito basado en el dinero, que quiere causar impacto rápido. Cabe hacer una pausa y recordar que todo lo transformador y perdurable se da con perseverancia, paciencia y disciplina, habilidades que son urgentes en estos momentos.

 

Es responsabilidad de los educadores, tanto desde el hogar como desde la escuela, que las nuevas generaciones vengan cargadas de valores. No tenemos otra opción. Puede tomar décadas, pero el cambio debe empezar ya. Cada día que pasa es un día menos en esta lucha histórica.

 

Hubo un “antes de” y habrá un “después de” en esta pandemia. Pero lo importante es el “durante”. Algo rescatable es que la familia ha vuelto a ser protagonista de la educación de sus hijos; que sea entonces el eje de formación en valores porque no hay mayor lección que el ejemplo. De esta manera, podremos hablar de educación en todo su potencial, rebelándonos ante la corrupción como un pueblo educado. Como lo menciona Escohotado, nos habremos transformado solo cuando aquel que pueda robar, no lo haga. Porque la corrupción es la pandemia, y la educación es la vacuna.

 

 

 

 

 

 

Por: Alegría Crespo/vistazo.com

Fuente: https://www.vistazo.com/seccion/la-corrupcion-es-la-pandemia-la-educacion-es-la-vacuna

domingo, 13 de septiembre de 2020

PANDEMIA, CRISIS ECOSOCIAL Y EDUCACIÓN

 Lur ha vuelto a clase esta mañana. Hacía más de dos meses que no pisaba ese espacio cotidiano de conocimiento, normas, amistades, docentes, camaradería, amores, etc. Una vuelta a un territorio lleno de emociones. Pero, esta vez, las impresiones son encontradas. Ahora, llega a la puerta, tiene que esperar su turno, a la distancia reglamentada, contenta y expectante, viendo el nuevo look de sus compas con la mascarilla, buscando miradas, guiños cómplices que va aprendiendo desde que llevan la boca tapada, un poco tensionada por cómo van a ir las cosas los próximos días y el nivel de exigencia que se les va a pedir.

 

 Parece que quedan lejos los abrazos, los manotazos, las confidencias al oído, la alegría, el enfado, las connivencias a partir de un gesto. Parecen mucho más lejos, aquellos días cuando hicieron una ilusionante y divertida campaña contra la pasividad ante el cambio climático, sumándose al llamado de Greta Thunberg. Parece un recuerdo de otra vida anterior. En medio, encierro. Reclusión en el hogar. Hay quienes se han adaptado a las nuevas rutinas familares, a trabajar con el ordenador. Hay quienes han sufrido acoso familiar en casa, quienes no disponían de recursos digitales para responder a las tareas, quienes tenían ayuda para llevar a cabo los aprendizajes y quienes no, quienes tenían que compartir los medios con sus familias porque también otras personas del núcleo familiar teletrabajaban.

 

Lur siente nuevas emociones y recuerda las viejas. Y, ¿en medio? Una mezcla apenas explicable de miedo, tristeza, ausencia, desmotivación, angustia, ansiedad, fastidio –sobre todo cuando ha pasado su cumpleaños sola con su familia y en su habitación, esperando nerviosamente la retahíla de mensajes y vídeos para felicitarla en estas nuevas circunstancias– y, además, duelo. La amama de Lur sufrió 32 días en la UCI antes de fallecer y no pudieron verla ni acompañarla en los últimos instantes.

 

El mundo, que para Lur, más o menos a gusto, era seguro (tenía sus límites, sus normas, sus cuidados, etc.) se cayó de un día para otro y se sumergió en la incertidumbre. ¿Qué había pasado? ¿Por qué? ¿Por qué a nosotras? ¿Qué va a pasar? ¿Cómo estará amama? ¿Cuánto vivirá? ¿Cómo será la vuelta a la vida anterior? ¿Cómo me siento? ¿Cómo se sienten mis compas?

 

Lur ha vivido-sufrido esta situación. Y el sistema educativo que le obliga a ir a su centro escolar le impuso refugiarse en casa y aumentar de repente su autonomía para responder a los nuevos retos. Y ese sistema educativo ¿qué le ha ofrecido? Trabajar los contenidos (sinnúmero) desde casa, con ayuda de docentes que también se encontraban en estado de shock y, según los casos, con limitadas habilidades digitales, más la ayuda que le pudieran ofrecer en el hogar.

 

¿Eso es educación? No. Podrá ser enseñanza a distancia, tele-enseñanza, enseñanza digital, etc., pero no educación. Las emociones son imprescindibles en educación, en el aprendizaje, y las que se han instaurado durante la pandemia son emociones negativas. ¿Qué administración educativa ha puesto énfasis en el cuidado y gestión de las emociones y en los sentimientos, es decir, en lo que más necesitaban nuestras estudiantes, en vez de obstinarse en terminar el temario a cualquier precio? Además, entre otras, ¿dónde han quedado los proyectos colaborativos, las comunidades de aprendizaje, los grupos de trabajo inclusivos, etc.? Y tantas y tantas cosas.

 

Pero es que uno de los objetivos de la educación, según la ley vigente, “es introducir nuevos patrones de conducta que ubiquen la educación en el centro de nuestra sociedad y economía (…) en la economía actual, cada vez más global y más exigente en la formación de trabajadores y empresarios (…) incide inevitablemente en la empleabilidad y en la competitividad”. Y aquí está la clave. El sistema educativo ha estado muy lejos de ser la institución segura, inclusiva, equitativa y ética que se le supone como servicio social, porque sus fines declarados son servir a las necesidades de la economía de mercado y de la competitividad de las empresas, no a las de las personas y a las de la comunidad donde vivimos.

 

Nos encontramos, pues, a una Lur que, gran parte de sus próximos años, estará inmersa en la educación del sistema hegemónico, donde los valores, los conocimientos, las inquietudes, las actitudes o las lecturas de la realidad van a estar supeditados al actual modelo de producción y consumo. Y, siempre, con el fin de que adquiera los “nuevos patrones de conducta” al servicio de la economía hegemónica.

 

La trágica crisis sanitaria forma parte, es una emergencia sistémica, de la gran crisis ecosocial que sufre la mayoría de las formas de vida del planeta y que nos ha traído al Antropoceno. Una crisis ecológica y social causada por el modelo económico vigente que trata de ensalzar y reforzar la ley educativa de referencia. Superar esta crisis global evoca inevitablemente la exigencia de trabajar para las necesarias transiciones sociales y ecológicas que construyan nuevas sociedades más justas, más equitativas, más ajustadas a los ciclos de la biosfera… y, en consecuencia, más resilientes ante próximos eventos. Y aquí es donde vuelve a aparecer la educación, la necesaria transición educativa que forme ecociudadanía empoderada y desarrolle resiliencia para responder a los retos del futuro.

 

Al contrario que el objetivo citado, la transición educativa debe poner la vida en el centro de la educación, en el núcleo de la actividad y del currículo escolar. Una vida, frágil, finita, que se nos muestra en la ecodependencia e interdependencia de las personas. Estos principios deben ser los pilares de una nueva educación ecosocial que guíe el desarrollo integral del alumnado y que atienda a los problemas locales y globales, así como a los sujetos y colectivos ocultados en el currículo (cambio climático, pérdida de biodiversidad –uno de los factores de la pandemia–, crisis de cuidados, otras economías posibles, salud pública, transición energética… y personas con necesidades específicas, mujeres, migrantes, desahuciadas, sin techo, precarias, explotadas…). Todo ello basado sobre los preceptos ecosociales de justicia y equidad social, de sostenibilidad en el uso de los bienes comunes y de democracia participativa.

 

La transición educativa ecosocial ofrece espacios a la inclusión y al empoderamiento, a la propuesta de alternativas y al desarrollo de acciones ecosocialmente transformadoras. Y esto exige la integración en el sistema educativo de una nueva competencia, que debería ser la más antigua: la competencia ecosocial para la sostenibilidad. El conjunto de capacidades, habilidades y actitudes que revela una manera de concebir y expresar la crisis ambiental y una participación real en las ineludibles transiciones futuras. La competencia ecosocial para la sostenibilidad gravita alrededor de varios ejes: que cada persona se conozca, se comprenda y se adapte adecuadamente a sí misma, a su grupo y al mundo en el que vive; que adquiera los conocimientos de ciencias naturales y sociales necesarios para estar preparada ante nuevas contingencias; que conozca cómo se desarrolla la vida y los límites y flujos energéticos, materiales y biofísicos de nuestro planeta; que sea consciente de la profunda crisis ambiental, de sus impactos sociales y de la inevitabilidad de profundos cambios sistémicos; que contribuya al desarrollo de una sociedad plenamente democrática, participativa, solidaria, inclusiva y plural; que analice críticamente los problemas, busque alternativas y plantee soluciones imaginativas para ser un agente social activo para el cambio.

 

Lur, de esta manera, habría vivido en mejores condiciones el confinamiento y la vuelta a clase, a sus relaciones y habría sido un agente activo en su comunidad. Por Lur y por la necesaria transición social y ecológica, educación ecosocial hacia la sostenibilidad.

 

 

 

 

 

Por: Maitane Arri, Marije Etxebarria y JoseManu Gutiérrez (Euskal Gune Ekosozialista)

Fuente: https://vientosur.info/pandemia-crisis-ecosocial-y-educacion/

 

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

Busca en mis blogs