jueves, 26 de enero de 2017

EDUCACIÓN: DISCIPLINAMIENTO SOCIAL, MERCADO Y PRESUPUESTO

No hay duda que la ofensiva por desarticular, aún más, el sistema educativo de manera directamente proporcional a la gramática reformista y en sintonía con las llamadas políticas de estado (que ni siquiera son pensadas en este estado), se proyecta con vehemencia y contundencia.
Los despidos en el área, la “devaluación” presupuestaria, el nuevo intento por bajar la imputabilidad de los adolescentes (que ya es baja, 16 años) y pretender llevarla a 14 años indica que ese Ministerio y otros involucrados venían perdiendo credibilidad, por lo menos desde los inicios del proceso de la reforma economicista global de la educación, allá desde los ’90 del siglo pasado.

Es por eso que la pedagogía instrumental se impuso frente a lo que debería ser pedagogía social, ese trastrocamiento de valores está en consonancia con la macroeconomía. Lo que hace dable pensar que la discusión para salir de la trampa de “Educación Para Todos”, ese documento firmado en Jomtien, Tailandia (1990) y reafirmado en la Cumbre de Dakar (2000), es el mayor fraude social que se hizo con la Educación y que Argentina suscribió.
Ninguno de los partidos políticos que responden a los valores impuestos por las grandes corporaciones de la burguesía vernácula e internacional, puso en discusión la perversidad de la reforma, es más todos coinciden en seguir promocionando la “calidad” resultadista e instrumental en la supuesta discusión política cuando se acercan las “operaciones” electorales.
Los llamados “expertos”, tanto los del clan Flacso (en el gobierno anterior y anteriores); como los del otrora Grupo Sophia (en el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires desde hace 9 años y en el nacional), nada dicen de las intrusiones de ong’s y fundaciones en la progresiva toma del control político y negocio rentable que tienen con su creciente participación. “Proyecto Educar 2050”; “Fundación Bunge”, “Enseña por Argentina”; “Formar Foundation”, “Kuepa.com”, para no abundar.
Y nada dicen respecto de la transferencia a universidades privadas, como San Andrés o Di Tella, del control (y el negocio) de la capacitación docente. Prueba de ello son los despidos en esa área y el desmantelamiento progresivo (o no) en cuanto a que ese instituto de capacitación era de la esfera pública estatal.
Y nada dicen porque son parte o de las ong´s, o de las fundaciones, o de esas universidades y al mismo tiempo funcionarios gubernamentales. Como los sindicatos burocráticos que también “discuten” la transformación educativa en la lógica de la reforma.
¿Cómo se explica la “inclusión” y la “vulnerabilidad educativa” con la baja en la edad de imputabilidad?
Aquí vemos otro punto más de la falacia reformista; los vulnerados sociales también gozan del “derecho” a ser imputados penalmente. La ironía hipócrita se explicita de esta perversa manera, estigmatizando a la adolescencia y a la juventud, cercándola, aún conociendo los altos índices de pobreza en que estás políticas sumieron, en especial, a esa franja etárea.
Tal vez, nuestros históricos funcionarios, hayan visto el documental, financiado por Bill Gates y su fundación, Esperando a Superman, donde se recomienda a los padres, invertir en la educación privada de sus hijos porque si los envían a la escuela pública se convertirán en delincuentes y eso les costará más dinero a futuro. Un libelo perverso, que funciona como propaganda del negocio privado en educación y que el propio dueño de Microsoft alienta en su “lucha” por la charterización completa del sistema educativo de los EEUU, porque es uno los formatos donde el control privado del sistema llegaría a su máxima recompensa: la educación como negocio y el control político como meta. Una forma de terminar de subsumir los sistemas educativos como subsidiarios de los intereses corporativos.
La mayoría de los titulares de las ong,s y fundaciones dedicadas a Educación son Economistas o Licenciados en Administración o Ceos empresariales, todo un signo de lo que representa la “revolución educativa”.
Un gran montaje de representación, la construcción de un discurso de “calidad”, de “vulnerabilidad”, de los “aprendizajes para el siglo XXI”, de los famosos porcentajes en aumento del PBI, con un PBI cada vez más depreciado.
En artículos anteriores y en “La novela educativa o el relato de la alienación” (2005) habíamos hablado con lujo de detalles de toda esta trama de la reforma economicista e instrumental de la Educación.
¿Y del presupuesto qué?
De acuerdo con el presupuesto nacional 2017, a Educación le toca el 5.5 %, a Salud el 2%, mientras que lo que se destinará a pagar servicios de Deuda será del 10.5% y a Defensa 4.0 % (datos tomados del sitio web del Ministerio de Hacienda).
Es decir que el presupuesto para pago de Deuda y Defensa, sumados, es el doble de lo que le corresponde a Educación y Salud, sumados. (Usted, lector, sacará sus conclusiones)
Volviendo a Educación, sólo se ejecutó el 88 % del presupuesto 2016, lo que representa en pesos, que no fueron ejecutados, 12 mil millones. Mientras que para este año, 2017, se estableció un aumento del 27% respecto del anterior 2016.
Por lo tanto, estamos en condiciones de afirmar que si la inflación fue del 42%, el presupuesto educativo para el 2017 se recortó en un 15%, respecto del año anterior y esto sin estimar las expectativas inflacionarias de este año.
Una pregunta más: ¿Dónde están los 12 mil millones que no se ejecutaron?
Tal vez en los costos de las pruebas Pisa, tal vez en alguno de los convenios celebrados con las fundaciones y ong´s o en universidades privadas prestadoras de servicios educativos.
Lo cierto es que no están donde deberían haber estado y este tipo de “acrobacia” tanto para el partido gobernante como para el resto del arco político tradicional, los que se alternan y/o acuerdan, es inimputable.



Por: Darío Balvidares
Fuente noticia: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=221476

jueves, 19 de enero de 2017

LA PRÁCTICA DE LOS MAESTROS, LA PARTICIPACIÓN SOCIAL Y LA REVUELTA POLÍTICA

 El trabajo de los maestros es de los pocos trabajos que articulan tres grandes compromisos en un sólo desempeño profesional:

La primera tarea es que los docentes tienen el compromiso de impartir clases, instruir o intentar formar a niños y jóvenes a partir del currículum formal de carácter nacional.
b) Un segundo compromiso es que los docentes están obligados a establecer una buena relación con los padres de familia y con el contexto en general donde se ubica la escuela y realizan su práctica educativa.
c) Y un tercer y último aspecto tiene que ver con los docentes, son líderes sociales sus propuestas y sugerencias tienen un alto nivel de influencia en las comunidades educativas que también son comunidades sociales.

Los maestros disidentes, los maestros movilizados y los maestros que protestan hoy nos demuestran que en todo este tiempo han tenido la razón; de que oponerse y desmantelar la propuesta de reforma educativa servía para contribuir a desmantelar la ofensiva gubernamental, de medidas y ajustes antipopulares y neoliberales.

Lo que está pasando en estos momentos en la sociedad mexicana, es que asistimos a un clima de vacío de poder y de ausencia de la capacidad gubernamental para darle un curso de civilidad a la situación del país. El presidente de México se ha empequeñecido a partir de sus propias acciones y errores, con ello ha devaluado la figura presidencial y la imagen y lo que representa dicha figura.

Hace muchos años un clásico del marxismo llamado León Trotsky, citado por un brillante colega llamado Daniel Molina de Punto Crítico decía (palabras más palabras menos), que “Existen momentos en la historia en donde pueden pasar veinte años pero el desarrollo y las cosas no avanzan ni veinte minutos. Pero hay otros momentos como el que ahora vivimos que en veinte minutos avanzamos mucho más de lo que hemos logrado en veinte años”.

La actual coyuntura sociopolítica tiene implicaciones en todas las esferas de la sociedad incluyendo a la educación. El vacío de poder está siendo sustituido, por propuestas serias de cambio o por provocaciones, saqueos y un clima de desorden social sin claridad de lo que se pretende lograr.
Los docentes y su práctica tanto al interior como fuera de las aulas, hoy están llamados a asumir una tarea de vanguardia social. Así como el profesor Otilio Montaño redactó el Plan de Ayala que sirvió de bandera en la lucha de Emiliano Zapata por Tierra y libertad. Así como los profesores Arturo y Jacobo Gámiz García dieron su vida en Chihuahua en el asalto al cuartel Madera el 23 de septiembre de 1965, y los profesores Genaro Vázquez y Luicio Cabañas tomaron las armas en el candente estado de Guerrero.

Así ahora, los docentes de México están llamados a construir una nueva claridad y establecer una vanguardia al lado de muchos otros de la misma causa. Hoy la historia nuestra puede avanzar a pasos agigantados, pero no se trata de sacar a uno malo para poner a otro peor. Se trata de pensar en un escenario diferente, en la construcción y edificación de una sociedad más justa para todos los mexicanos. Desde la educación es puede. Comencemos ya…



Por: Miguel Ángel Pérez
Fuente: http://www.educacionfutura.org/la-practica-de-los-maestros-la-participacion-social-y-la-revuelta-politica/

domingo, 15 de enero de 2017

AUTORIDAD EN UNA PERSPECTIVA DEMOCRÁTICA SEGÚN P FREIRE

¿Es posible afirmar que la autoridad de Freire se expresa en la afirmación de Fiori, al destacar la importancia del trabajo político-pedagógico del autor, que luchó para que todos pudieran “decir la palabra”, al creer que con “la palabra el hombre se hace hombre” (FIORI, 1991, p. 56)? ¿O estará, la autoridad freiriana, en el compromiso con la ética, diferentemente de lo que de forma no excepcional sucede cuando es ejercida por la fuerza o la persuasión, no raramente desarrollada por instituciones como escuelas, prisiones o manicomios?
En fin, cuál es el origen y fundamento de la autoridad de Freire? Para Freire el educador debe ayudar a que las personas descifren y transformen el mundo. Por lo tanto, es del contexto de opresión con el cual desde el inicio de su vida se depara el propio Freire, que él defiende la importancia de la autoridad en el campo del conocimiento, de la moral y de la ética, de la tarea docente, inseparablemente pedagógica y política.
Así, la autoridad en relación al conocimiento se constituye a partir de la actividad pedagógica: la relación se da entre (a) personas que cargan consigo un capital cultural de origen, con capacidad para (b) realizar elaboraciones conceptuales. La tarea de la autoridad se dirige a (c) la sistematización del referido saber, (d) a la investigación y (e) a la confrontación permanente con otros saberes y teorías.
La autoridad moral (II) toma como piso básico la inserción en el mundo de las personas y la imperativa comprensión y acción a favor de la realización cotidiana, es la generación de condiciones para que todos se dispongan al diálogo y a la crítica. La tarea, no separada de la epistémica, es calificar el análisis. Por lo tanto, Freire propone como tarea de la actividad docente la realización de enfrentamientos axiológicos.
A su vez, la autoridad pedagógica (III), debe garantizar condiciones para que todos expongan lo que saben, exigiendo lo máximo de cada uno. Debe proponer y organizar acciones colectivas que posibiliten intercambios (reglamentados) y provoquen la producción de referencias para confrontar 70 comportamientos individuales y sociales.
En fin, la autoridad política (IV) tiene la tarea de organizar y evaluar las relaciones entre la educación y la sociedad, de hacer visibles los contextos que originan referencias con las cuales la humanidad se organiza. En fin, Freire constituye el concepto de autoridad con el propósito de demarcar, pedagógica y políticamente, una posición a favor de la superación del autoritarismo y del atrevimiento.
Al exponer el tema de la autoridad, Freire se refiere de forma recurrente a la imperativa superación del autoritarismo y del atrevimiento. Y para reflexionar la relación entre libertad y autoridad, es central considerar la organización social que niega a muchas personas la libertad de ser sujeto. Freire afirma que el “mundo de la cultura que se prolonga en el mundo de la historia, es un mundo de libertad, de opción, de decisión, mundo de posibilidad en el cual puede ser negada la decencia, ofendida y rechazada la libertad” (1997, p. 62). Como fue anunciado arriba, para Freire, en la lucha contra el determinismo, la autoridad se legitima, al posibilitar la instalación de condiciones para la construcción de la autonomía seria, competente, comprometida y crítica, lo que hace posible afirmar que la autoridad tiene una indispensable presencia en la formación de los educandos, en la perspectiva de hacer crecer y de ayudar al otro a convertirse en autor de la historia.
Pero la autoridad, cuando es confundida con autoritarismo y con libertinaje, puede ser presencia negativa, esto es, la presencia que inhibe la búsqueda inquieta del educando, la que niega la posibilidad de la curiosidad. Pero la misma autoridad, de acuerdo a Freire, puede ser presencia desafiante, competente y ética, capaz de producir formación autónoma, comprometida con la construcción de una vida digna para todos. Aún cabe destacar la persistente discusión respecto a la autoridad en la bibliografía de Freire.
Es una discusión que Freire asume desde los años 1970, ratificada en los años 1980 y 1990. La primera y más sólida fase de su reflexión puede ser leída en Pedagogia do oprimido: “El educador identifica la autoridad del saber con su autoridad funcional, que opone antagónicamente a la libertad de los educandos; éstos deben adaptarse a las determinaciones de aquel…” (1982, p. 34). O, como aparece más adelante: “La teoría dialógica de la acción niega el autoritarismo como niega el libertinaje, y al hacerlo, afirma la autoridad y la libertad” (p. 103). De la misma forma, al regresar al Brasil, reafirma la autoridad que había defendido en los años 1970, al afirmar: (…) una situación dialógica implica la ausencia de autoritarismo.
El diálogo significa una tensión permanente entre la autoridad y la libertad. Pero en esa tensión, la autoridad continua siendo, porque ella tiene autoridad al permitir que surjan las libertades de los alumnos (…). (1996, p. 127) 71 En Pedagogia da esperança, obra de la década de 1990, propone esta discusión de la siguiente forma: “En lo que se refiere a las relaciones autoridad-libertad (…), corremos también el riesgo de, al negar a la libertad el derecho de afirmarse, exacerbar la autoridad o, al atrofiar a ésta, hipertrofiar a aquella” (1994, p. 23). Finalmente, Freire afirma: La práctica educativa implica también procesos, técnicas, fines, expectativas, deseos, frustraciones, la tensión permanente entre práctica y teoría, entre libertad y autoridad, cuya exacerbación, sin importar de cuál de ellas, no puede ser aceptada en una perspectiva democrática, opuesta tanto al autoritarismo como al libertinaje. (1994, p. 109)



Por Gomercindo Ghigi
Extraído de
DICCIONARIO Paulo Freire

Danilo R. Streck, Euclides Redin, Jaime José Zitkoski (Orgs.)

jueves, 5 de enero de 2017

ASISTENCIALISMO en la obra de P Freire

El asistencialismo es la anti educación, la educación anti dialógica. Niega la dimensión radical del sujeto. Reduce la acción-pensada (la práctica) del otro a la conciencia del asistente. En Extensão ou comunicação (2001), Freire atribuye al quehacer asistencialista que se considera educativo, la expresión equívoco de consecuencias funestas. Y completa: “a no ser que hayan optado por la “domesticación de los hombres”.

Sigue el educador nordestino: En el momento en que un asistente social, por ejemplo, se reconoce como “el agente del cambio”, difícilmente se dará cuenta de esta obviedad: que si su empeño es realmente educativo liberador, los hombres con quienes trabaja no pueden ser objetos de su acción. Por el contrario, son tan agentes del cambio como él. (FREIRE, 2001, p. 44)
En la perspectiva freiriana, la gravedad del asistencialismo está en la negación del sujeto y de su protagonismo. Se niega al sujeto la capacidad de autoría. Cuando el trabajador social que se considera educador atribuye a su propia perspectiva de intervención social la capacidad de substituir la subjetividad del otro, él comete un equívoco político y al mismo tiempo, presenta una ingenuidad de comprensión de la realidad, la que le parece ser posible de cambio a partir de la dimensión ideal elaborada por él.
Efectivamente, y en eso Freire se presenta muy próximo de la teoría marxista del valor, el cambio es realizado por sujetos de la acción o de la parte de la realidad que está siendo objeto de modificación. Esa dimensión del sujeto es expuesta en textos de Jorge Cammarano González, Georgy Lukács e István Mészáros, que discuten las tesis fundamentales de Marx (ver referencias).
Esa dimensión ontológica es esencial en el tratamiento del asistencialismo. Freire, en una perspectiva histórica radical, afirma la importancia social de la acción, por ejemplo de un agrónomo, que, al entender la insubstituible acción de los agricultores, los ayuda a “re-pensar” su propia acción, a “re-crear” sus pensamientos. Al proponerles su realidad y al problematizarla con ellos en sus límites, participa de la propia acción transformadora, con la mediación de los colonos. Y niega decididamente la acción que no considera a los sujetos de ella como punto de partida de cualquier reflexión la práctica social.
Esa es la dimensión política del diálogo que demarca la posición de Freire en el pensamiento pedagógico. En otros dos momentos —uno vinculando la práctica fascista a la educación y otro a la propia concepción de extensión, que también se presenta en la escuela— Freire regresa al tema. En conversación con Sérgio Guimarães, registrada en Sobre educação (diálogos), sitúa al asistencialismo en términos y consecuencias aparentemente obvios. Quien programa es el sujeto de la programación, y el sujeto de la programación es el profesor, y no los educandos. Tampoco (…) los educandos son, de ninguna manera, consultados sobre su práctica. Y lo que es terrible —continúa Freire— es que la práctica, es la práctica de la formación de ellos. (FREIRE; GUIMARÃES, 1982, p. 94)
Ahí está nuevamente su radicalidad ontológica. Cuando explora el término extensión, utilizando la mediación de los campos asociativos de Bally, él sintetiza diez asociaciones con lo siguiente: 66 Nos parece (…) que la acción extensionista implica (…) la necesidad que sienten aquellos que la hacen, de ir hacia la “otra parte del mundo”, considerada inferior, para, a su manera, “normalizarla”. Para hacerla más o menos semejante a su mundo. De ahí que (…) el término extensión se encuentre en relación significativa con transmisión, entrega, donación, mesianismo, mecanicismo, invasión cultural, manipulación, etc. Y todos estos términos comprenden acciones que, transformando al hombre casi en “cosa”, lo niegan como un ser de transformación del mundo. (FREIRE, 2001, p. 22) El asistencialismo es lo opuesto a la pedagogía freiriana.



Por
José Fernando Kieling
Extraído de
DICCIONARIO Paulo Freire
Danilo R. Streck, Euclides Redin, Jaime José Zitkoski (Orgs.)



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