domingo, 25 de septiembre de 2022

¿QUÉ ES LA VERDAD QUE DECIMOS ENSEÑAR?

 

¿QUÉ ES LA VERDAD QUE DECIMOS ENSEÑAR?

o de la

Muerte de la conciencia de verdad[i]

 

Brenner, Miguel Andrés

Facultad de Filosofía y Letras

Universidad de Buenos Aires

Octubre de 2022

 

QUE TIRE LA PRIMERA PIEDRA EL QUE ESTÉ LIBRE DE NO DECIR LA VERDAD.

Políticos, empresarios, sindicalistas, justicia institucional, deberían partir de ahí.

Ver la cosa parcialmente, y en el otro, es un recurso metonímico[ii], no es verdad.

 


Partamos de lo siguiente, y veremos en dónde concluimos: Ya no importa la verdad, y no por las noticias falsas o fake news, la cosa es más grave aún.

En la filosofía de occidente se ha discurrido sobremanera acerca de la “verdad” y la verdad como patrimonio de la inteligencia, no de la práctica[iii]. Y, particularmente, en el mundo contemporáneo al que haremos referencia, bajo el apotegma de que la inteligencia es reemplazada por la emoción, suponiendo su universalidad, fuera del tiempo, fuera de la historia. La filosofía de la liberación, en cambio, ha hecho hincapié en la justicia. La verdad es subordinada a la justicia, y ésta antes que nada a su práctica ética[iv]. Sin embargo, la misma es aplastada, como tendencia, por su olvido de las instituciones eurocéntrico-universitarias.

Desde la perspectiva del Norte político, nos preguntarnos “¿qué es la verdad?” Podemos afirmar, entre otros, la corrección respecto la respuesta en relación con la adecuación a lo que se desea preguntar. Si me pregunto acerca de ello, pretendo la respuesta cuyo imaginario anticipo.  O sea, la subjetividad impregna de su modo de ser a la respuesta, sin el reconocimiento de la misma. Por ejemplo, el arbitrio de no encontrarse fuera de las normas APA[v]. Por ende, se pensaría según los cánones de los Estados Unidos de América o “no sirve la cosa”. Así, casi importaría más la forma que el contenido. Entonces, el contenido práxico de la vida de nuestros pueblos no vale si no se adecua al modo de ver norteamericano. Además, el acceso al conocimiento se convierte en algo nada más que procedimental, mientras los contenidos y sus valoraciones pasan a un segundo plano. Los procedimientos pueden reducirse a variables cuantitativas, y medirse dentro de la mercantilización de los formatos académicos.

Hay otra visión interesante, el momento del “deseo”, patentizado en la “dialéctica del amo y del esclavo”, según Guillermo Federico Hegel (+ 1831). Es la del ser humano oprimido (digamos, el esclavo) que se “siente-creador” y apetece (appetit) reconocerse como tal en tanto sea reconocido por el otro. Ese otro, en tanto sea el amo, jamás va a apetecer reconocerlo, porque si no, dejaría de ser amo, y de ahí, la lucha por el reconocimiento.

Desde Nuestra América entrevemos, por lo tanto, que el motor de la verdad es la “lucha” en tanto apuntemos a un proceso de liberación, dándose éste solamente en la “praxis”. Si se diera solamente en la adecuación del enunciado del sujeto con el objeto conocido, habría ahí, bajo el pretendido “atenerse a los hechos”, un modo implícito de idealismo. ¿Y por qué? Es que mientras se someten los hechos solo a sus interpretaciones, se restringe la realidad humana a éstas, manipuladas según la voluntad de poder, que contrae lo humano a lo observable como cuantificable, como medible, como manipulable, con altas cuotas de predicción, bajo el determinismo de las leyes o de lo legal, desapareciendo, así, la ética como aventura de la libertad. Y, en el presente milenio, subsumiendo al ser humano a la “decisión” de los algoritmos, a la dictadura de los algoritmos. Consideremos que “las” interpretaciones son aceptables, mientras no afecten al núcleo fundamental que es el de la producción y reproducción de la vida en comunidad.

Más aún, si la posibilidad de un enunciado depende del posicionamiento social dentro del Mercado[vi], nos encontraríamos insertos en una trama donde quien define “qué es la verdad” es el sujeto del neoliberalismo capitalista, o sea, el Mercado, quien pensaría, desearía, actuaría. Entonces, el sujeto social se fragmenta según sus posibilidades de la inserción mencionada, muere la conciencia[vii] de verdad, y esta última se somete a las fuerzas que deciden, desde relaciones de poder, qué es lo que se permite ser cierto o no. Y lo que se permite o no se asocia, principalmente, a la emotividad, una emotividad fragmentada de la racionalidad, mas bien como su fundamento[viii], pues tal adhesión sería la fuente del saber, la fuente de la verdad. Interesante planteo, donde la verdad, supuestamente, radicaría en los intereses del poder establecido, y no en la dignidad como condición de la vida humana.

Es aquí donde nos preguntamos si la verdad tiene que ver con la adecuación de los enunciados del intelecto al objeto conocido, o si la verdad tiene que ver con la “buena vida” de los pueblos. En el primer caso, nos hallamos ante el “pensamiento que se congratula pensarse a sí mismo”, en el segundo, con la praxis efectiva de la justicia y, en consecuencia, de la verdad, ya no como argucia del intelecto, sino como libertad efectiva. En el primero, un craso idealismo al servicio del mercado; en el segundo, una praxis que parte de la dignidad de la condición de la vida humana. Apuntamos a la identidad verdad, vida, bueno.

¿De qué manera comprender hoy a un Sócrates, quien identifica el mal con el error? Obviamente, no lo aceptamos en parte, y sí, en la otra, depende de la perspectiva. No, si identificamos la verdad al modo solo individual en el entramado de un saber teórico-elitista, y sí, mientras tenga que ver con la vida, puesto que, para nuestro filósofo, en este último caso, la “catarsis” o purificación se asocia al bien. Conste que en la actualidad dejamos morir la conciencia del mal en donde haya una identificación del mal con un error, a la manera como un niño se equivoca en una tarea o deber para la escuela[ix].

La actual mirada niega radicalmente la concepción de la verdad, pues todo se reduciría a un “me gusta” o “no me gusta”, al modo meta-facebook. La adhesión afectiva sería prioritaria y, tan fuertemente, que ingresa en el plano de un sentido común difícil de cuestionar. El “gusto” no se cuestiona si carece de una base racional. El gusto tal sería motor de la “creencia”.

La “creencia” en un mundo laicizado es el fundamento del posicionamiento humano. Y la cosa es tan “grave” que hasta toda la economía financiera se basa en dicho paradigma. Es que la presente economía, sustentada en un “dólar-a-futuro”, o sea, el dólar como “deuda”, supone que a futuro será reintegrado a su acreedor, aunque existe la convicción de que es un imposible y, a pesar de ello, se “mantiene” la creencia. Es decir, todo un edificio económico financiero se fundamenta en una creencia que carece de solidez, esfumándose por doquier. Y, sin embargo, dicha “creencia” sostiene un “castillo de naipes”, la economía de base financiero-especulativo-parasitaria, tan frágil como frágil es la condición humana bajo una “fe” no religiosa que la carcome, actuando como un Leviatán absoluto[x].

Es fácil escuchar “¿creés que fulano de tal es corrupto?” Y si tú crees, es suficiente garantía de verdad, partiendo de las caracterizaciones dadas oportunamente por el nazi Joseph Goebbels, el padre de la propaganda política contemporánea, aunque sin su tecnología[xi]. Para Platón, la creencia es casi el grado más bajo del saber, en la actualidad es el fundamento del saber. Otra forma de lo mismo aparece en la expresión “¿tú qué opinas?”[xii]

Desde aquí hasta se llega a banalizar el crimen, la verdad, la misma vida. Y acontece cuando “no se cree ni en uno ni en otro”, o bien cuando la “insensibilización conlleva a no sentir la vulnerabilidad del otro” (salvo que le toque a uno).

Por ende, cuando educativamente nos planteamos “enseñar la verdad”, ¿qué es lo que pretendemos decir hoy día?

Si hablamos de lo que se denomina STEM, es lo que más importa a los sistemas escolares del poder establecido. Science, Technology, Engineering and Mathematics (ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas).  Y la lengua se aborda principalmente en su función instrumental, sin la pretensión freireana comunicativo/dialogal/crítico-problematizadora desde la praxis real de la vida de los educandos, y también de los educadores no tratados como educandos en las normativas. En cuanto a esta reciente referencia, siempre se menciona al aprendizaje como núcleo del proceso educativo, y no a la relación docente-alumno, educador/educando---educando/educador.

Si los educadores carecen de voluntad ético-política no se tendrá en cuenta el núcleo de la verdad que radica en el buen vivir del pueblo, en la buena vida de los pueblos. Resulta necesaria, al respecto, una fuerte intervención de quienes dicen defender los derechos de los docentes, así evitar un curricular acotado al STEM.

Dice Karl Marx que el ser humano es vida productiva, creadora: La vida productiva es… la vida genérica. Es la vida que crea vida.[xiii] Ésta es la explicación más hermosa que conocí acerca del significado de lo humano. El vocablo “Rúaj” señala en hebreo el soplo creador (Dios) en el relato de la creación, primer libro del Antiguo Testamento, Génesis, mientras que el ser humano participa como co-creador, a imagen y semejanza de Dios. Tiene que ver con la vida y su disfrute. “Dis” es indicativo de la muerte del fruto, aunque para “más y mejor” fruto, que solo puede darse en comunidad.

Entre tanto, el Banco Mundial, desde una concepción utilitarista al servicio del mercado, sustenta la recuperación de los aprendizajes perdidos en el contexto de la pandemia en el “uso” de estrategias de recuperación, en el autoaprendizaje “individualizado” y en programas de aprendizaje acelerado, mediando las tecnologías vigentes que ofrece la economía de mercado… “brindando apoyo financiero. Entre estas organizaciones se encuentran el Grupo Banco Mundial; la Unesco; Unicef; el Ministerio de Relaciones Exteriores, del Commonwealth y de Desarrollo del Gobierno del Reino Unido (FCDO); USAID, y la Fundación Bill y Melinda Gates”[xiv], éstos ligados al lucro y al espionaje.

Valga concluir el presente texto con la pasión y el ánimo que muchísimos educadores ofrecen a sus alumnos como hálito vital desde el que intentan luchar contra viento y marea a fin de potenciar la vida, y vida en comunidad.

Siempre es actual la pregunta acerca de la verdad que enseñamos, y no para lavarnos las manos.



[i] a) Agradezco a mis alumnos de los Institutos de Formación Docente nº 35 y nº 41 de la Provincia de Buenos Aires, Argentina, desde los cuales mi imaginación vuela en el deseo carnal de la enseñanza y me permite esbozar el presente texto. b) Parafraseo libremente una expresión del Papa Francisco, cuando enuncia el “debilitamiento de la conciencia del pecado”, aunque soy más radical en tal sentido, puesto que menciono la “muerte”. https://www.religiondigital.org/el_papa_de_la_primavera/Francisco-Perder-conciencia-pecado-tiempo_0_2200279995.html (consulta: 24/09/2022)

[ii] Metonimia. Confundir la parte con el todo.

[iii] Marx, Carlos. “Once tesis sobre Feuerbach.” Tesis segunda. “El problema de si al pensamiento humano se le puede atribuir una verdad objetiva, no es un problema teórico, sino un problema práctico. Es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poderío, la terrenalidad de su pensamiento. El litigio sobre la realidad o irrealidad de un pensamiento que se aísla de la práctica, es un problema puramente escolástico.” https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/45-feuer.htm (consulta: 23/09/2022)

[iv] El occidente universitario ha obviado la verdad desde otros pueblos

[v] ¿Qué son las Normas APA? Las Normas APA es el estilo de organización y presentación de información más usado en el área de las ciencias sociales. Estas se encuentran publicadas bajo un Manual que permite tener al alcance las formas en que se debe presentar un artículo científico. APA, estilo metodológico elaborado por la American Psycological Association, extendido a todo el mundo como un formato estándar de referencias y citas textuales.

[vi] Brenner, Miguel Andrés (2018). “El pos maestro. Una crítica a la pedagogía neoliberal.”  Donde presento al “mercado”, como sujeto ficticio o ficcional, cuyos deseos serían al modo humano. https://contrahegemoniaweb.com.ar/2018/03/04/el-pos-maestro-una-critica-a-la-pedagogia-neoliberal/

[vii] Adrede utilizo la cualidad “conciencia”.

[viii] Ver, de Brenner Miguel Andrés (2019), el texto “Educación Emocional”. https://rebelion.org/el-neuroneoliberalismo-capitalista-fascista/

[ix] Es más fácil oír “me equivoqué en la vida”, o bien “cometí un error”, en vez de “hice mal” o “cometí un daño”.

[x] La deuda de los EE.UU., en el instante de realizar la presente escritura, es de treinta y un billones de dólares. https://www.usdebtclock.org/ (consulta: 23/09/2022)

[xii] En un juicio institucional, si el veredicto tiene que ver con la propia posición, se lo acepta como válido, caso contrario, se lo cuestiona.

[xiii] Marx, Karl. “Manuscritos económico-filosóficos de 1844.” Capítulo 1. XXIV, Tercera determinación del trabajo enajenado. https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/manuscritos/ 

[xiv] Banco Mundial (2022). “El aprendizaje está en crisis: Dar prioridad a la educación y las políticas eficaces para recuperar el aprendizaje perdido.https://www.bancomundial.org/es/news/immersive-story/2022/09/16/learning-in-crisis-prioritizing-education-effective-policies-to-recover-lost-learning

lunes, 5 de septiembre de 2022

A propósito del Bicentenario: ¿emancipación o liberación?


 Autores: Miguel Andrés Brenner

 Localización:  Anatéllei: se levanta , ISSN 1850-4671, Año 12, Nº. 24,

2010, págs. 9-19


A propósito del Bicentenario: ¿emancipación o liberación?

Mientras algunos festejaron los “500 años del descubrimiento de América”, otros

criticaron el genocidio de los pueblos originales, olvidando las políticas hacia los

pueblos originales sobre-vivientes en nuestro presente histórico. En nuestro caso, el

Bicentenario, ¿qué habría que festejar hoy día?, ¿qué no olvidar?, ¿qué luchar en

contra y qué luchar a favor de un proceso de liberación con sentido utópico? ¿Nos

hallamos en camino?


Vayamos a la siguiente reflexión. No oculto mi predilección más por la idea de

liberación que por la de emancipación. Cuando aludimos a la celebración en

cuestión, también a la emancipación, en este caso de España. Y emancipado es el

adulto. Emancipar (en latín emancipare) significa libertar de la potestad paterna,

de la tutela o de la servidumbre, compuesto de ex “fuera”, manus “mano” o


3

“potestad” y capere “aprehender”. 2 En latín adultus quiere decir crecido. La

referencia, entonces, es a la mayoría de edad. Y se es mayor para considerarse a sí

mismo como autor de los propios actos.

Immanuel Kant afirma en ¿Qué es la Ilustración?, 3 que la salida del hombre de la

minoría de edad requiere de la libertad de hacer uso público de la razón, lo que

producirá el tránsito hacia la madurez, la emancipación de la humanidad. Uno

mismo es culpable de la minoría de edad “debido a la pereza y la cobardía”, y en

ello incurre la mayoría de los hombres. Es la razón de los doctos de la Europa 4

moderna y colonialista.

Nos dice el filósofo: “Entiendo por uso público de la propia razón el que alguien hace

de ella, en cuanto docto, y ante la totalidad del público del mundo de lectores”. 5 Es la

razón europea, blanca, masculina, adulta, docta, colonial, que actualmente nos

vende la denominada “posmodernidad” conservadora, que reconocería múltiples

racionalidades, diferencias, verdades débiles al decir de Gianni Vattimo, pero sin

reconocer la forma del colonialismo del poder a través de la supuestamente

incuestionable “única razón” del capitalismo neoliberal globalizado de base

financiera, sin perfil ético 6 alguno, y los valores culturales que refuerzan su

legitimidad.

A modo de conclusión. El término emancipación de la América española 7 o el de

emancipación latinoamericana, en última instancia, es ideológico. ¿Por qué?

Oculta. ¿Qué? El logro del estado de adultez señala derechos, liberación necesita

de luchas. 8 La emancipación implica rituales que significan el ingreso a un estado

de derecho, ámbito de lo formal. La liberación supone combate, proceso en función

de logros a conseguir, cuyo valor se encuentra en la finalidad o meta del accionar,

ámbito de la praxis, y es esto último lo que se vela como punto de partida de la

interpretación. Valga la pena aclarar, al modo de hipótesis de trabajo, que los

actores de la década del diez del siglo diecinueve no hacían referencia a la

emancipación al mencionar la propia praxis en los sucesos de mayo, 9 más bien tiene

que ver con una producción explicativa posterior al período mencionado, con

fuerte influjo de la razón europea ilustrada ajena a toda perspectiva decolonial.


1 Reconozco que incurro en la “emocionalidad” del meta-facebook, donde todo se dirime en un “me

gusta” o “no me gusta”, sin racionalidad que sustente la posición.

2 JOAN COROMINAS, Breve Diccionario Etimológico de la Lengua Castellana, Gredos, Madrid, 1997, 8ª

reimpresión, 3ª edición, 226.

3 IMMANUEL KANT, ¿Qué es la ilustración?, (en línea) <www.biblioteca.net> (consulta: 2 de abril de 2008).

4 “Jamás hay que olvidar que la ‘Aufklärung’ es un evento o un conjunto de eventos y de procesos

históricos complejos, que se ubican en un cierto momento del desarrollo de las sociedades europeas.”

MICHEL FOUCAULT, ¿Qué es la ilustración? (en línea) < www.biblioteca.net> (consulta: 2 de abril de 2008)

El periódico alemán Berlinische Monatschrift publicó, en noviembre de 1784, el escrito de Kant ¿Was ist

Aufklärung? Foucault, con el mismo nombre, haciendo un análisis del mismo.

5 IMMANUEL KANT, ¿Qué es la ilustración?, (en línea) <www.biblioteca.net> (consulta: 2 de abril de 2008).

6 Repulsa a los economistas del establishment relacionar ética con economía.

7 Ministerio de Educación, Gobierno de España, Contenidos de historia de 2º bachillerato

(en línea) < www.educacion.es > (consulta: 28 de febrero de 2010).

8 Formulo esta apreciación aunque se hablare de luchas por la emancipación, pues esta última lograda

hace a un estado de derecho, mientras que la liberación es un proceso histórico, nunca acabado, que

siempre requiere de nuevos avatares, en distintos tiempos, en diferentes contextos.

9 Indagando en las Actas del Cabildo del 25 de Mayo de 1810 y Acta de Instalación de la Junta, amén de

otros documentos a mi alcance, no aparece dicho vocablo. Igualmente, debiera, tener más

documentación para ratificar la cuestión. Cf. (en línea)

<www.fmmeducacion.com.ar/Historia/Documentoshist/1810bacta25mayo.htm> (consulta: 6 de marzo

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